Noches de incendio. Berta Piñán

Cañu, 31 de diciembre de 1990


Lo sabes ahora:
aquello que buscabas,
aquí estaba esperándote. Las cosas
que conoces:
esta casa,
la voz del río en la ventana. Alguien
que llama desde el final de la escalera
y repite un nombre que es el tuyo.
Aquello que has perdido. Lo que aún
no sabes:
esa tarde precisa
cuando pasen los años y te mires
y no sepas quién escribe estos versos,
ni por qué extraño capricho
los recuerdas ahora.


Emilie & Byron - Acantilado

Emilie & Byron - Acantilado
Diana Bóveda

sábado 7 de noviembre de 2009

Encuentro


" La urraca" Eftir Monet

Qué decirte ahora que he recorrido otros lugares extraños a esta historia. Como verter este río inmenso que persiste en su cauce pese a no encontrar desembocadura. Quizás él tenía razón, solo la nieve desiste de ser recordada, se queda tan solo el tiempo que tarda la tierra gestante en ofrecerse al mundo. Lo intuyó entonces, no iba a volver. Ahora lo sé , cuando el asfalto de esta ciudad me nombra cada mañana, cuando veo mi reflejo en largos caminos de vidrio, semáforos obedientes,en la lluvia que te susurra dulce en los oídos tras el ventanal. Te contaría que puedo acariciar como tu lo hacías, y señalando el amor de la noche puedo también velar a los mios. He aprendido , como un ciego siguiendo con los dedos las horas, que tus palabras solo sirvieron para encontrar la senda que luego he construido. Permanecen en orden los días que te recuerdo, las frases pendientes que habrían de decirse algún tiempo mas adelante, las notas de aquel piano que danzaba de puntillas en las cintas, o tus dedos hablando entre las cuerdas de la guitarra. Cantabas bajito, me buscabas con la mirada, una mirada de mar lejano, de viejo amigo. Él supo siempre que aquel tren solo avanzaría en un sentido, pero ninguno de los dos quisimos renunciar al sueño.
La certeza, vagarosa palabra que nos une, nos salva de tanta incertidumbre, nos acerca, ella que te encuentra ahora en el lugar donde hospeda el destino, consigue descifrar el camino de vuelta.

aquellos que olvidan
yacen
sin rastro
a lo largo del camino.

miércoles 4 de noviembre de 2009

Buñuelos de viento

fotografía comerbeberamar.blogspot.com


Dicen que cuando comes un buñuelo por difuntos, sacas a un alma del purgatorio...no deben de quedar muchas por aquellos lares si los humanos y humanas nos dedicamos como yo, en estas últimas fechas, a mirar con ojos de muertadehambre los buñuelos que se amontonan en las bandejas de algunas confiterías de Gijón. ¿ de nata o de crema?. En unas era mejor la nata, en otras sabían mas a aceite o la crema se acercaba al sabor de las natillas de la abuela, en otras mas pequeños. En fin, nada como sentarse en la calle Corrida una mañana cálida de difuntos y saborear uno de estos diminutos, dulces, sabrosos, tostaditos, jugosos...vamos, que no sé si nota que me gustan...seguiré rescatando almas...

miércoles 28 de octubre de 2009

No era


Hasta aquí hemos llegado

Autor: LUISON








No era el desierto,
el espejismo del agua en tu boca
la gran luna alargando las sombras sobre la arena
la muerte de la luz entre las llamas.
Hube de cuidar
entre distantes señuelos en el cielo,
el frío apurando el beso sobre mis labios
y el presagio de las horas
que estaban por venir.
No había dunas infinitas
ni sed de tu nombre
ni noche perpetua, ni mortaja,
tan solo el final de un camino,
y unas huellas
que caminaron un trecho
conmigo.

martes 27 de octubre de 2009

Vuelve Quique

Por fin. Vuelve Quique.

 Hoy sale Daiquiri Blues.

lunes 26 de octubre de 2009

Incorpóreo


Fotografía de Gregory Colbert




Sucede en la oscuridad,
el laberíntico enredo
el sonido, la caracola,
allí balbucean
las primeras horas
del mar,
ese único instante
lejos de la espuma,
cerca de tu mejilla
de tus escamas
del brillo escurridizo
de tus manos;
como cuando recuerdo tu voz
huérfana ya
de toda cara
solitaria gaviota
en mis oídos.

miércoles 21 de octubre de 2009

¿Vienes?


Camina conmigo, como cuando cargaba a la espalda la cartera roja, o la verde con rayas amarillas. Esperame en el portal de tu casa, donde vivían Agustina y Paco, el tío abuelo, el patrón del Zulima. Nos haremos los bocadillos de plátano con azúcar y bajaremos por la caleya de la casona abandonada hasta el cuartel y la escuela, por si quedaran migas de aquel chico moreno, del viento en los castaños de Indias , de las luciérnagas al caer la noche cuando debíamos volver a casa. Allí estará la fuente al otro lado, cerca del lavadero, donde parábamos a beber depues de la romería. Ven, cuentame lo que ves, lo que vas encontrando de aquellos días de junio, cuando reían las golondrinas en las cuadras, y la luz, como las naranjas de vino, se deshacía en gajos al final del cielo. Todavía se escuchan las cigarras, los grillos en las grilleras de colores llenas de lechuga colgando en las ventanas. Hay rastros de tus dedos en el pupitre de Doña Olga, en el pasamanos de las escaleras de afuera, en las cajas de betún para el cascayu. Tienes los ojos del color de las avellanas, o de la tristeza de las hojas secas, o del valor cuando te busca la cara. Puedo peinar la sombra de tu melena ondulada mientras se mueve por el papel pintado de flores, hundirme en la cama con somier de malla y colchón de lana, tocar el libro de sociales, el de latín. Y que bueno pasear un recuerdo a dos, como a un país donde se vuelve siempre.

lunes 12 de octubre de 2009

Os dejo las instrucciones en la mesita

Mi amiga tiene a su madre muy enferma, casi no reconoce quien le da un beso. Unos parches intentan aliviar un dolor que viene de lejos. Casi no camina, o mas bien, ya no camina. Su cara es una caricatura de la mujer fuerte y valiente que fue, la conocí cuando yo era muy pequeña. Mi amiga necesita creer que se irá pronto, sobre todo porque la quiere muchísimo. Alguien le dijo que tenía suerte, porque por lo menos la tenía cerca con vida. Así que ya no os voy a contar más, no voy a reflexionar, ni a opinar sobre si la naturaleza tiene que hacer su trabajo cuando el hombre no puede desandar el camino hacia la muerte, porque creo, después de escuchar a uno/as cuanto/as, que sólo el que ha de irse tiene la razón. Intentaré dejar los deberes hechos.