Verde
nervaduras que recorren la cara llena de luz
pequeñas manchas que se agrupan sumando los días de sol, de cielo vacío
ilimitadamente vertical y misterioso
nervaduras sobre verde para mantener el dibujo de la sombra que oscurece la hierba, el hueco ínfimo
de tierra que la acoge,
tacto frío porque aun rezuma luna y sereno
frío porque ha cerrado los ojos y sabe de la luz que nacerá
verde y nervaduras secas que inician el camino sin vuelta de la desmemoria,
cuestión de tiempo
de noviembre, de viento sur, de días viejos
cuestión de borrar caminos y dejar que la lluvia destiña los meses
arrase esa sensación de eternidad, cuando solo era un botón preñado en la rama de aquel roble.
Sabe que es cuestión de muerte y amarillo
de desierto, de danzas en el aire
será tierra, mineral, abismo y raíces, frío
oscuridad
dormirá bajo el árbol seco y verá mis pasos como en un cielo
y verá mis pasos enlentecidos, blancos
verá encorvarse la espalda
verá como la busco tras el fuego y las cenizas
seremos tierra
seremos memoria intacta, torrente de savia en primavera
seremos agua y lluvia, nubes
seremos antepasados y veranos por venir
tiempo infinito, irreal, consecutivo,
nostalgia futura
de quien
bajo esta sombra
nos recuerde.